lunes, 26 de agosto de 2024

SINTIÓ...

Soñaba de forma vívida con lo que estaba sucediendo

Notó el calor de su aliento en la nuca

Cerró los ojos y arqueando la cintura hundió sus glúteos contra aquel rígido miembro

Sintió su calor y como todo su vello se erizaba...

Sintió también como una de sus manos serpenteaba por encima de la blusa y como sus pezones desafiaban firmes, enrojeciendo, reclamando una caricia húmeda...

Se mordió el labio inferior, casi con dolor, mientras notaba como su propia humedad la invadía a borbotones

Perdió la voluntad al sentir varios dedos avanzar sinuosamente, primero por su ombligo, después su pubis...hasta hundirse y abrir lenta y sigilosamente su fuego...la lentitud de cada movimiento se hacía inacabable, insoportable...

Sin mediar palabra alguna aquellos fuertes brazos la levantaron, casi en volandas. Girándola, cayó vencida hacia atrás, entregada...

Estremecida, ahora si, sintió su aliento acercarse a lo más recóndito de su ser. De inmediato la humedad de la lengua acariciando sus pétalos. Más y más humedad en esa flor a punto de estallar. Y esa boca recogiendo con exquisita lujuria su néctar...

Explotó. Con espasmos que enviaban olas vibrantes que la recorrieron, irracionalmente, durante un tiempo eterno, interno, externo, infinito, efímero, fugaz...

Adormecida, en el cuello, bordeando uno de los lóbulos, los mismos labios le entregaban un último beso y un te amo...