Microrrelato
Andaba apenas unos pasos por delante de mi. Mis ojos se clavaron en aquellos glúteos firmes, duros, provocadores.
Su rítmico caminar los erigía en el centro del mundo. De mi mundo.
De pronto giró su rostro y, con ojos lascivos, dirigió su masculina mirada hacia mi con una sonrisa cómplice...

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